Durante los años 2015 y 2016, concebí y produje una serie de instalaciones sonoras semestrales que tenían lugar en el ascensor del Puertas de Castilla (Murcia), bajo el título Esto no es música para ascensores, un guiño directo al célebre título This is not a pipe, de Magritte.

El planteamiento conceptual de esta propuesta se oponía radicalmente a la idea del Muzak. 

El texto curatorial decía: “Esto no es un música para ascensores es una micro­instalación sonora creada en el ascensor del Centro Puertas de Castilla que pretende acercar los sonidos menos asequibles a todos los públicos.
Esta instalación quiere dar a conocer composiciones sonoras que son totalmente contrarias a lo que conocemos como “música para ascensor” o “muzak” que al principio se usaba en los rascacielos, dentro de los ascensores, para calmar a sus ocupantes mientras subían o bajaban.
Nuestro deseo es todo lo contrario, queremos agitar y hacer pensar al usuario.

Dentro de este marco, desarrollé varias líneas curatoriales y de programación, entre las que destacan:
• Pioneros de la música experimental,
• Tormenta de drones,
• Experimentadores en la Fonoteca SONM

Todas ellas concebidas para abrir espacios de exploración, escucha activa y pensamiento en torno a las prácticas sonoras contemporáneas.

Esto no es música para ascensores: “Tormenta de drones”.